En 1799 un joven naturalista prusiano, Alexander von Humboldt, acompañado por su colega, el botánico francés Aimé Bonpland, partía desde el puerto de A Coruña con destino a América del Sur, donde durante los siguientes cinco años iba a llevar a cabo la más completa y exhaustiva exploración científica del subcontinente.
Humboldt tenía la convicción de que la naturaleza era un todo indisoluble: que los fenómenos físicos naturales y la geología del terreno determinaban la vida vegetal y animal presente en cada entorno. Y se marcó como el principal objetivo de su exploración comprobarlo y demostrarlo.
Para lograrlo, e imbuido por el espíritu científico de la época de medir y cuantíficar todo lo posible a fin de establecer un sistema de medidas universal con base natural (sistema métrico decimal), Humboldt se equipó con una amplia colección de los instrumentos científicos más modernos y precisos del momento: la tecnología punta de la época. Con ellos y durante esos cinco años efectuó miles de mediciones, observaciones y análisis que le permitieron demostrar no solo que efectivamente, las fuerzas naturales están conectadas entre sí; sino a ir más allá: a desarrollar nuevas teorías, crear nuevas disciplinas científicas y, por encima de todo, concebir una nueva forma de entender de la ciencia -la conocida como ciencia humboltdiana- y una novedosa, revolucionaria y atractiva forma de estudiarla, presentarla y divulgarla.
Siendo así, esta exposición no podía ser otra cosa que una historia de conexiones y relaciones: la de los fenómenos naturales entre sí y con las distintas especies vegetales y animales. Pero, sobre todo, la estrecha relación de Humboldt con sus instrumentos científicos, que con su extraordinario diseño, precisión y fiabilidad le capacitaron para efectuar miles de medidas; los cimientos sobre los que edificar su nueva visión de la ciencia.
Así pues y antes de embarcarse en esta aventura, conviene tener claro que los equipos y aparatos expuestos no son los verdaderos protagonistas de la muestra, sino de facto, el vehículo para explicar la bautizada como nueva ciencia “humboltdiana”. El vínculo, la conexión imprescindible y necesaria, entre Humboldt y su paradigmática visión de la naturaleza.